Evolución de la ventas de pisos en España con la pandemia

La pandemia por Covid-19 ha dejado estragos en muchos sectores, los más perjudicados han sido sin lugar a dudas todo el sector del turismo, también ha dejado en evidencia la fragilidad de un sistema sanitario que necesita más inversión, pero sin duda alguna uno de los grandes afectados junto al turismo es el mercado inmobiliario.

No es ningún secreto que el mercado inmobiliario no ha pasado por su mejor momento desde la crisis del 2008, una crisis económica que dejó al descubierto el boom inmobiliario, sepultando como nunca se había visto la venta de viviendas. Tras el duro golpe que sufrió la economía en el 2008, la venta de pisos y casas se vio realmente perjudicada, la destrucción masiva de empleos y las duras condiciones para solicitar hipotecas hicieron que las ventas disminuyeran a cifras alarmantes, provocando que los precios de las mismas se desplomaran.

 

Tras unos años realmente duros, alrededor del año 2015 es cuando se empieza a detectar una ligera mejoría en las ventas de pisos, hasta llegar al punto en el que nos encontramos actualmente, un nuevo desplome en las ventas causado por una crisis, la crisis provocada por la pandemia.

 

Algo que pocas personas saben, es que a pesar de haber disminuido bruscamente estas ventas durante el 2020 y 2021 en comparación con otros años, lo cierto es que varios estudios estaban apuntando a una nueva crisis en el sector inmobiliario mucho antes de la aparición de la pandemia.

 

Según datos de Anfac y del Instituto Nacional de Estadística, en el 2018 se empieza a detectar una ligera pero continua disminución de las ventas en el sector inmobiliario junto con una disminución de nuevas matriculaciones. Puede parecer curioso que relacionen ambos datos en estos estudios, pero lo cierto es que están muy vinculados ya que por regla general las personas que compran coches nuevos suelen tener el poder adquisitivo como para comprar una vivienda, aunque no sea siempre vinculante.

 

Estos datos arrojados por Anfac, estaban dejando entrever un futuro desastre en este sector, el cual ya estaba perjudicado mucho antes de la pandemia, eso sí, con la llegada del Covid-19, el confinamiento, los ertes, la destrucción de empleo y las diversas restricciones, han terminado de hundir por completo nuevamente un sector inmobiliario que no levanta cabeza desde 2008.

 

Es importante tener presente los datos que proporciona Anfac, ya que a pesar del impulso que haya podido darle el virus a este desplome, lo cierto es que estábamos en la antesala de un nuevo boom inmobiliario.

 

En este nuevo panorama económico, las ventas de pisos han tocado fondo, los motivos son sencillos, el primordial es sin lugar a dudas la tasa de paro, a causa de un confinamiento que duró meses, muchas empresas se han visto obligadas a cerrar sus puertas, con el consecuente despido de muchos empleados, los cuales de un día para otro han visto sus ingresos fijos destruidos, sin posibilidad de poder encontrar otro trabajo, pues el confinamiento era la nueva normalidad. Esta situación, junto a una nueva crisis económica, han sido el detonante para que el mercado inmobiliario se vea atascado nuevamente.

 

No se puede esperar milagros en estos momentos, muchas familias han visto sus ingresos destruidos, teniendo que subsistir en el peor de los casos con ayudas del estado, por lo que es muy comprensible que lo último que les pase por la cabeza a esas personas es acudir a un banco para solicitar una hipoteca inmobiliaria.

 

A pesar de no ser una situación permanente, la cual se verá revertida en cuestión de meses gracias a la vacunación, hay algo que no se va a poder erradicar tan fácilmente, hablamos de la desconfianza de los consumidores. Este dato, el cual tienen muy en cuenta en varios estudios para evaluar los parámetros ofrecidos por Anfac, da una correlación entre las expectativas de los consumidores españoles relacionadas con la economía familiar y el empleo, de esta forma son capaces de anticipar las futuras conductas de consumo, pues bien, esta confianza se ha visto prácticamente eliminada a lo largo de todo el 2020, tras una destrucción de empleo y temor que no se conoció ni en los peores años de la última crisis.

 

Probablemente el mercado inmobiliario se vea resentido una vez más, teniendo que bajar los precios para poder empezar a surgir nuevamente, lo cierto es que nos esperan unos años duros en los que comprar un piso no será una necesidad ni una prioridad en muchas familias.

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