Fiestas clandestinas y a escondidas, la juerga no para

El uso de pisos turísticos en las grandes ciudades de España como Madrid, Valencia, Barcelona etc ha supuesto una nueva forma de divertirse de los jóvenes, chavales que le han perdido el miedo y que incluso llegan a pagar dinero por asistir a estas fiestas privadas donde no faltan de nada. Desde primeros de año la policía ha constatado que este número de fiestas incluso va en aumento semana tras semana y no solo eso, en algunas de ellas incluso se han llegado a detener a jóvenes que llevaban sustancias estupefacientes e incluso armas blanca y si esto ya de por sí es peligroso los jóvenes no han renunciado al sexo con lo que ello conlleva sin ningún tipo de control.

No hablamos de los Videos porno XXX de calidad de sitios como Porno Gratis Diario donde además disponemos del mejor contenido de canales xxx, estamos hablando de fiestas donde las drogas hacen acto de presencia y donde no se mantienen las consiguientes distancias de seguridad y el problema es cada día más importante, además, en muchas de esas fiestas usan chicas de reclamo que incluso llegan a cobrar más de cien euros por animar a la gente a acudir a dichas fiestas clandestinas.

Podemos así asegurar que los reservados de los locales de intercambios o de discotecas han sido sustituidos por sótanos de casas particulares donde chicas cobran por mantener sexo con varios de los asistentes. Una de estas fiestas ilegales sus asistentes fueron convocados a través de grupos de WhatsApp y se les instruyó previamente sobre dónde dejar el coche para evitar despertar sospechas si no cogían un taxi, que era la opción recomendada. También se estableció un punto alejado de la entrada donde estas chicas serían recogidas por el promotor. Sin embargo, la gran mayoría de eventos a los que acuden estas chicas son privados con lo que su localización le es muy difícil a la policía poder detectarlas.

«No se trata de reuniones abiertas, son privadas y en ellas está el que organiza, sus amigos y nosotras. Normalmente, voy a tres a la semana y cobro un mínimo de 100 euros, aunque sé que algunos están pagando la mitad, 40 o 50 euros, porque se aprovechan de la situación» leemos en un articulo que publico el diario La Razón donde una de estas chicas contó lo que cobra, como la contratan y que clase de personas son las que asisten a este tipo de repetimos, fiestas totalmente ilegales. «Por lo demás, hay lo que había antes, drogas, alcohol, sisha, prostitutas…», «Si hay un evento privado y me da la gana, pues voy. Cuando abrieron las discotecas el ocho de julio pensamos que todo había terminado y luego parece que nos echan la culpa de todo, cuando en los locales se incumplían las reglas igual que en cualquier otro sitio. Y es que se ha dejado tirada a mucha gente que vivía de esto, a familias enteras. No ha habido ninguna ayuda para los que se dedicaban al ocio nocturno porque, además, muchos cobraban en negro, ¿qué nos quedaba?». Aquí la información completa de La Razón.

Por tanto podemos ver como pese al toque de queda la gente se lo sigue saltando, sigue montando fiestas donde no se respeta la distancia de seguridad y además es habitual el consumo de drogas, la prostitución y lo peor es que las fiestas que son detectadas por la policía en su mayoría se van de rositas, sin tener quehacer frente a esas multas con lo que les sale tan barato que el número de fiestas aumenta semana tras semana. Desde aquí solo nos queda repudiar este tipo de comportamientos, llevamos tantos fallecidos que esta gente debería de ser consciente de lo que nos estamos jugando, con lo fácil y sencillo que es disfrutar hoy en día de un sexo más seguro a través de nuestra terminal móvil de sitios punteros de videos x porno .., tan difícil es para esta gente sin escrúpulos no poner en riesgo su vida y la de sus mayores? parece que si …

La problemática de los pisos turísticos

Es un problema que ya teníamos encima de la mesa desde hace un par de años, con la pandemia y con la nefasta gestión de los ayuntamientos el problema cada vez se nos hace mas grande, estos pisos turísticos ahora son alquilados por jóvenes para montar sus fiestas privadas y saltarse así toda restricción respecto al toque de queda y si ya de por sí le hacen la vida imposible a los pocos vecinos que van quedando en esos céntricos barrios de las grandes ciudades ahora además tenemos de añadido que son un foco de contagio gracias a la irresponsabilidad de la juventud.

Bien es cierto que algunos de los ayuntamientos con mayor número de pisos turísticos decidieron imponer severas condiciones para conceder licencias de pisos de uso turístico antes de la pandemia. Quien quiera utilizar un piso como una pensión con una rotación elevada de inquilinos tendrá que acogerse a una regulación muy estricta y eso es algo que ahora está en punto muerto, ahora son los jóvenes nacionales los que fin de semana tras fin de semana los alquilan para eras fiestas ilegales y que para colmo la policía poco puede hacer para evitarlas, el caso es que las asociaciones de vecinos no aguantan más y piden a los respectivos ayuntamientos que de una vez por todas legislen para impedir las fiestas habituales donde ni se guarda distancia de seguridad ni se usas mascarillas protectoras.

El problema ya no es local, ni mucho menos, es un problema que poco a poco se ha ido extendiendo por las principales capitales europeas, una comisión de expertos europeos que han estudiado el fenómeno de los pisos turísticos reconocen que las diferentes regulaciones que se han puesto en marcha en distintas ciudades no han permitido encontrar un sistema eficaz que sea capaz de contentar a todas las partes implicadas. Por ejemplo, la ciudad de Barcelona cuenta en la actualidad con unas 18.000 viviendas de uso turístico de las que unas 10.000 funcionan con licencia y unas 8.000 sin ella. Precisamente el problema que generan las viviendas que funcionan sin licencia es uno de los que más preocupan a los autoridades municipales, aunque las medidas para combatirlas se han mostrado, hasta el momento, muy ineficaces, la economía sumergida que provoca acarrea graves problemas a los ayuntamientos que ven afectados sus ingresos al tratarse de dinero negro.

Los ciudadanos como es normal exigen a las administraciones que regulen este tipo de actividades para minimizar los aspectos negativos que provoca como la evasión de impuestos, la falta de seguridad, las molestias para los vecinos, etc y como hemos comentado ahora son foco de contagio del Covid-19 debido a la imprudencia de esas personas que montan fiestas privadas sin pensar en lo que puede llegar a provocar, solo habría que recordarles que en España llevamos 90.000 fallecidos, 90.000 familiar destrozadas por culpa de una pandemia que no vimos venir, que no hemos sabido controlar y que como vemos no nos da respiro, hasta que obtengamos esa inmunidad de grupo seguiremos viendo como siguen falleciendo compatriotas y eso a estos de las fiestas parece importarles más bien poco y como fondo, el problema de los pisos turísticos, su falta de regulación y ese problema de turismo abusivo que volverá a aparecer en cuando la pandemia desaparezca.